Es el sueño de muchos llegar a tu habitación del hotel con tus colegas, después de una noche de fiesta, escuchar que en la habitación de al lado se lo están montando por todo lo alto. Lo mejor, es probar suerte llamando a la habitación y descubrir a dos zorras calientes montándoselo y que se lancen como lobas salvajes para acabar follando todos juntos. La fiesta liberal que se montó en este hotel era digna de anunciar en los periódicos, las mamadas de polla, el sexo anal duro, y las posturas que se pueden hacer con tanta gente son dignas de disfrutar y ponerlas como una de las metas de tu vida.