Este poderoso empresario tiene que cerrar un acuerdo con una firma y quieren sacarle más dinero del que el tío está dispuesto a poner, y aunque ha ido firme en su posición y no quiere dejarse influir, luego ve que le han puesto tres putas de cuerpazos a disposición, y no puede resistirlo más, dejándose comer la polla un buen rato por ellas. El tío luego accede a la parte que le toca y entonces puede penetrarlas por turnos a estas tres guarras encima de uno de los sillones, hasta que al final consigue echarles una buena porción de leche encima.