Los matrimonios rompen la monotonía sexual con posturas cachondas y juegos eróticos muchas veces grabados para volverlos a ver para lograr el grado de excitación antes de ponerse manos a la obra. Las mujeres, por raro que parezca al llegar a los treinta su lívido sexual se multiplica y son ellas las que buscan, piden y dan el primer paso para practicar sexo.