Disfruta al ver como se entrega esta puta gitana al hombre musculoso, pidiéndole más guerra llegando a poner al cachas que se la esta follando fuera de si. La coge del cuello y le estira la melena morena hacia atrás mientras la está enculando. Los gritos de ella aunque asustan solo indican el placer que siente al hacer de sumisa y recibiendo tal paliza.